LLAMAR AL 112 NO ES UNA BROMA.

” – Emergencias 1-1-2  ¿en qué puedo ayudarle?”

 

” – Señorita, he oído ruido en la calle y no sé si ha marcado España. ¿Me podría decir cómo va el partido?”

 

” – Caballero, está llamando al servicio de Emergencias 1-1-2, no tengo esa información. ¿Necesita algún tipo de ayuda?”

 

“- ¡Ya se lo estoy diciendo y parece tonta!, ¡¿Qué cómo coño va España?!”

 

” – Caballero si no necesita ayuda tengo que colgar, este es un servicio de Emergencias y las líneas han de quedar libres para atender a quien lo pueda necesitar.”

 

” – ¡Parece tonta!, pues mándame una ambulancia que seguro que ellos me cuentan como va el partido”…

No, esto no es una película Almodovariana, es una llamada real, transcrita sólo parcialmente, quité insultos y descalificaciones hacia la operadora y sistemas de emergencias.

CON DEMASIADA FRECUENCIA.

Se podría pensar que es un caso aislado, restar importancia y a seguir leyendo otros post más amables, menos anecdóticos, pero siento decirte que no, no es un caso aislado. Es la realidad, esa realidad que algunos sistemas de emergencias han llegado a tasar en más del 50{67b1d84c7ba24a3d72404dd7e2cff0195098073e148bc1a728d6d167952df1c9} las llamadas falsas, bromas, nulas…

Hay protocolos para llamadas procedentes de alertantes habituales, pero ante este tipo de llamadas sólo queda información y apelar a la consciencia colectiva. Esa información y esa consciencia pretende ser el sentido de esta entrada.

Cuando un recurso se moviliza para acudir a una llamada deja al descubierto una zona que ha de ser cubierta con otros dispositivos cercanos. Cuando esto ocurre en zonas de gran dispersión geográfica conlleva alargar tiempo de atención, y alargar tiempo en ocasiones supone acortar posibilidad de sobrevivir. Está claro que los recursos son los que son y son limitados. Pues imagina que se movilizan para atender la broma de un chico aburrido que quiere hacer la gracia.

Hasta en 10 ocasiones fuimos a un supuesto atropello en vía pública, era una población distante 20 minutos de nuestra base, todas eran falsas. Al final, alertado el Centro Coordinador, consiguieron localizar el teléfono y lo cogió una chica, “Si, es mi hermano. Es verano y se aburre, ¿Qué quieren que haga?, ¿En algo se tendrá que entretener el chico, no?…” (Palabras textuales).

Hay que atender todas las llamadas, hay que atenderlas con rigor y profesionalidad. La inmensa mayoría de este tipo de llamadas son detectadas y anuladas por los compañeros que las gestionan, pero no son infalibles.

PUEDE SER UN DELITO.

Sería importante incidir desde las administraciones al público general, que hacer un buen uso del sistema es necesario además de ser una actitud solidaria.

Hacer saber que alguna de estas llamadas falsas podrían incurrir en responsabilidad y esa responsabilidad puede suponer delito leve, grave o muy grave.

Habrá quien piense que es exagerado. ¿Y si el recurso que necesita mi padre está ocupado en atender una broma?, ¿Me seguiría pareciendo exagerado que se persiga y se castigue determinadas conductas?

ANTE TODO MANTEN LA CALMA.

A todos nos ha sucedido llamar al 112 y pensar que es absurdo hacer tanta pregunta, ¡si yo lo tengo claro, lo estoy viendo, sé dónde estoy y sé que mi familiar está realmente grave!, pero he de pensar que quién realmente lo ha de saber es el equipo que va a acudir a socorrer, y no lo sabrá si no soy capaz de mantener la calma y transmitir la información de forma clara y ordenada a la persona que ha de movilizar el recurso más adecuado, ese equipo necesario, no menos, tampoco más, ya que ese más podría ser necesario para atender a otra persona.

La persona que me coge el teléfono es un profesional que quiere ayudarme y sabe qué ha de preguntar, no le cuestionemos todo y por supuesto, insultarle no ayudará a mi familiar. Debemos responder a cada una de las preguntas, son necesarias para mandar la ayuda correspondiente al lugar adecuado.

Y yo me pregunto…

¿No serían necesarias campañas serias de información para informar de que la sanidad pública no es barra libre, que todo cuesta mucho dinero, que con la salud de otras personas no se juega?..

Yo trabajo en Uvi Móvil y he creído conveniente invitar en este post a un compañero que trabaja en el Centro Coordinador del 112 de Castilla La Mancha para que nos de su visión del tema. La visión del que nos atiende al otro lado del teléfono cuando llamamos.

“Hola Soy Ricardo Delgado, Enfermero Coordinador Sanitario en el Servicio del 1-1-2 de Castilla La Mancha.

El 1-1-2 es el número de emergencias al que cualquier persona dentro de la Unión Europea debe marcar para solicitar cualquier tipo de urgencia o emergencias. A raíz Del Real Decretó 903 de 1997, que instó a todos los Servicios de Emergencias a establecer el 1-1-2 como único número de emergencias.

Debemos ser consciente que los recursos son limitados y en muchas ocasiones insuficientes, y por este motivo, es necesario y obligatorio hacer un uso correcto de este servicio.

La población debe ser consciente y responsable cada vez que marca el 1-1-2, son muchos los recursos que se pueden llegar a movilizar para asistir una situación de urgencia o emergencia.

Como bien nos indica Alberto, sucede a diario, a diario se reciben llamadas falsas, llamadas  nulas, … que en alguna ocasión no podemos detectar debido a la gran validez de la información aportada, porque, estamos obligados a coger y atender todas y cada una de las llamadas, incluso las de aquellos alertantes que llaman todos, todos los días y muchas veces.

Cuando se movilizan recursos como ambulancias, médicos, helicópteros…para ir a ayudar a una persona, debemos saber que la zona se queda sin estos profesionales y debemos contar con otros profesionales que están más lejos ante una nueva llamada de emergencia en la misma zona, por este motivo, es necesario y obligatorio hacer un uso racional del servicio 1-1-2.

Mi opinión personal respeto a las personas que hacen un uso no correcto del servicio, principalmente alertando de llamadas falsas o nulas, deberían ser castigadas con algún tipo de sanción administrativa.

Todo pasa por sentir el servicio como nuestro, la educación sanitaria juega un papel principal. Todos y cada uno de los ciudadanos debemos considerar el servicio como nuestro y usarlo cuando realmente se necesite, de esta manera todos y cada uno de los profesionales estarán preparados para acudir en su ayuda cuando se nos necesite”.

Declaración de intenciones en la relación con mis pacientes:

📌 Humano cuidando Humanos.

📌 Me presentaré, diré “HOLA”, diré “ADIÓS que se mejore” a él y a la familia.

📌Le llamaré por su nombre y de Usted. Hasta que me de permiso para tutearle, es de Usted. No son clientes, no son números de historia clínica.

📌 Trataré como me gustaría ser tratado, como si fuese mi hijo, mi hija, mi marido, mi mujer, mi padre, mi madre, mi hermano, mi hermana…

📌 Me formaré, me actualizaré y volveré a actualizarme.

📌 Si dice que le duele, es que le duele. No haré bueno aquello de que “El dolor más soportable es el dolor ajeno “.

📌 Adecentaré su vestimenta, su aspecto físico, si las condiciones lo permiten su dignidad como persona irá por delante.

📌 Usaré un lenguaje que le sea entendible. Todo tiene explicación en palabras llanas.

📌 Le subiré y bajaré de la camilla con delicadeza. Trato personas, no paquetes.

📌 Si su estado lo permite estableceré interacción, hablar me acerca a su dolor, ayuda a la empatía mútua, descubre síntomas, consuela, crea seguridad…la palabra, a veces, cura.

📌 Agarrar una mano en un momento difícil, dar un abrazo, mecer su pelo en la despedida…esto es cuidar de personas y está permitido.

Son sólo 11 itens que me recordaré a diario. Cosas simples que con frecuencia olvidamos.

Actitudes que no cuestan dinero y ponen en valor la esencia de mi trabajo: Proveer cuidados humanos y de calidad.

Alberto Luque

Enfermero de emergencias.