Tenía 13 años y presuntamente había bebido, el rímel resbaló por sus mejillas…

Tenía 13 años y presuntamente había bebido…

Así nos entró aquel aviso. Ahora puedo contaros que tenía 12 y una intoxicación etílica importante…

Y el rímel resbaló por sus mejillas aquella tarde.

 

Al llegar a la plaza, un garaje donde se oía a la distancia esa música machacona que creo llaman de perreo.

Sale a recibirnos un chico de unos 15 años que afirma haber sido quien ha alertado al 112, porque una chica se encuentra mal.

Entrar en aquel garaje y ver a unos 20 chicos y chicas, dos chicas lloran sentadas en un sofá de skay rojo…No miento si te digo que pensé que no sabía a cuál atender…todos eran presuntos intoxicados etílicos.

 

“No, esa no es, os he llamado por esta” y levanta una manta tras la que aparece una niña inconsciente y vómito que resbala de boca a camiseta de corazón rosa, esa misma que tiene mi hija…

Respira, normotensa, eupnéica, pulso lleno, glucemia de 62, temperatura de 35,5, el monitor registra 67 de frecuencia cardíaca y saturación de 95%.

Glasgow de 12 poco valorable por alcohol, auscultación sin signos de broncoaspiración, pupilas medias isocóricas lentas, fetidez alcohólica y vómito alimenticio oscuro empapa su ropa.

¡Camilla y a la ambulancia!

 “Ha bebido un poco de vino y tres chupitos, pero ha sido jugando al verdad o beso”.

No ha consumido ninguna otra sustancia según el testigo de más edad, era ese chico de 15 años, que decía controlar.

 

¡Ningún adulto había ni acudió!

 

Tras una primera valoración, sospecha de intoxicación etílica en un menor, sin policía en el lugar, procedemos a poner en marcha el protocolo y alertar a sus padres o tutores.

Es su madre con quién hay que contactar nos dice su mejor amiga, esa que no suelta su mano y las lágrimas corren su rímel de doce años…

 

Soy el enfermero de la UVI MÓVIL, atendemos a su hija, no se preocupe, parece que ha bebido, pero no está en peligro.

 

“No, mi hija no es, mi hija no bebé”

“Mi hija se encuentra en casa de fulanita preparando un examen”

 

A los 10 minutos tocan en la puerta y entra la madre que confirma que es su hija, niega que su hija haya bebido y exige “pruebas de drogas” porque “a mi hija la han drogado”… tras conversación con el médico, se le informa de lo que nosotros, en ese momento y a la espera de pruebas en el hospital, podemos objetivar, intoxicación etílica y si hay algo más se verá en la analítica.

Tras recriminar a la amiga y dar alguna que otra voz, le invitamos a tranquilizarse y acompañarnos, si así lo desea puesto que se trata de una menor, en la ambulancia. Se niega y tras confirmar que no sufre patología ni alergia medicamentosa alguna sale dando un portazo…

 

Vía del 20, suero glucosado al 5% caliente, Benerva, Benadon, Pantoprazol y Primperan…

 

Traslado y lágrimas en el traslado, va recuperando consciencia y se niega a hablar…

 

En la puerta de urgencias, la madre recrimina a la niña al verla despierta, sigue llorando y no le dirige palabra ni mirada…

 

Fue dada de alta esa misma noche sin detectar tóxico alguno que no fuese el alcohol…

 

Ni quito ni pongo ni hago juicio de valor, sólo relato un aviso real y te puedo asegurar que no es el único que te podría contar…puedes opinar, si crees que tienes alguna aportación te invito a hacerlo.

Y si crees que puede ayudar a otros, que puede remover conciencias, si crees que puede ayudar a reflexionar te invito a compartir…

 

Y así otra batalla y así una profesión.

 

PD: Como en todos mis post, no aparecen datos personales ni de salud reales de pacientes sin su consentimiento previo, como no podría ser de otra manera.

 

 

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