Unas prisas y dos vidas destrozadas 

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¿Y dónde coño vas a esa velocidad por el centro de la ciudad?
Tus prisas no merecen ni un ápice de sufrimiento. Las suyas destrozaron dos vidas aquella noche…

Consciencia, deberíamos tomar consciencia…Hay prisas que matan. Y un coche en manos de las prisas es un arma que ejecuta personas.
¡Aviso!, otra guardia movida era aquella de aquel festivo de aquel diciembre 2013.

Atropello en vía pública, mujer con posible fractura de pierna, fue el aviso que el compañero nos contó justo antes de echar a andar.

Y las prisas, las sirenas y las luces nos ponen en marcha, marcha rápida, nosotros si teníamos prisa…
Camino de aquella calle estrecha que sale de una rotonda cercana nos ponemos guantes y comentemos como siempre las posibilidades del aviso. En esa calle es imposible coger velocidad, está bien iluminada y señalada.

¡Me ha matado!, este chico me ha matado…

Señora joven semisentada sobre piernas facturadas por diversos sitios. La derecha prácticamente amputada, sólo las medias y algo de piel sostienen un miembro catastrófico…
Me duele…Vía del 18 y Fentanilo intravenoso le traen esa analgesia que le consuela y no le tranquiliza.

Llora, las lágrimas brotan cuando mira hacia abajo y toma consciencia de su estado.
A escasos metros un chico joven de camiseta blanca y manos en la cara no se explica lo que ha sucedido…¡Ha sido sin querer, el coche se me ha ido en la rotonda, lo siento, lo siento…!
Revisión de trauma confirma fracturas múltiples en ambas extremidades inferiores al ser arrastrada y atropellada contra una pared. Resto, salvo alguna herida leve en manos, sin interés. No sangrado abundante.
TA baja, 115 latidos, frecuencia respiratoria elevada.

Alineamos y vendamos extremidades.

Pasamos volumen, más analgesia, analgesia que mitiga dolor y no pena, lágrimas y más lágrimas…ansiolítico,inmovilización. Camilla cuchara a colchón de vacío y a la ambulancia.

El chico confiesa que iba rápido, llegaba tarde…
Aquella noche, aquella prisa amputó una pierna y destrozó una vida de un chico joven que tenía, tenía prisa por llegar…

¿Y de verdad hay prisas que merezca la pena tanto dolor?..

Aquel chico de 20 me contó hsce poco sus 4 años de arrepentimiento. Abandonó la carrera y las prisas…su vida se vino abajo y aún no ha levantado cabeza.
Tienes permiso para compartir, si crees que no hay prisas al volante que merezcan ese dolor, puedes compartir.

Y así otra batalla y así una profesión.

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