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Todos tenemos en nuestras manos un ¡Ya basta!

Te levantas y ves otro día igual, otro bucle de sufrimiento, de fatiga, de rencor, de desesperación…otro día que ojalá pase pronto para volver a caer en el bucle siguiente.
No te ves capaz de luchar, no te ves capaz de huir y decides inhibirte. Meter la cabeza en tu propio agujero de miserea y a ratos regodearte en tu desgracia.

La salud se resiente, tus suprarrenales liberan cortisol y noradrenalina por kilos para mantenerte en esa tensión constante y mortal. Tus pequeños vasos se destruyen, se dispara tu tensión arterial, socavan tus defensas y una maldita célula asesina originará un tumor…

Es así de simple, tu estrés te está matando en silencio y tú lo estás consintiendo.

Sabes que tienes que dar un golpe sobre la mesa, una patada, chillar y mandar todo a la mismísima mierda, pero no puedes…
Llega un día, llega un algo, llega un motivo llega un porqué y te apoyas en él, es el elemento disruptor tan difícil como necesario de hallar si quieres sobrevivir. Te resistes, tus miedos te atan y paraliza tu acción. Y es ahí justo, donde tus ojos tanto tiempo cerrados, te han de servir para algo más que ver.

Decides saltar, decides decir NO y decides vivir.
Sin ese motivo no habrías podido, sin tus ganas nunca lo conseguirás.

Todos tenemos un ¡Basta ya! Úsalo.

#AlbertoLS

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