Declaración de intenciones en la relación con mis pacientes:

📌 Humano cuidando Humanos.

📌 Me presentaré, diré “HOLA”, diré “ADIÓS que se mejore” a él y a la familia.

📌Le llamaré por su nombre y de Usted. Hasta que me de permiso para tutearle, es de Usted. No son clientes, no son números de historia clínica.

📌 Trataré como me gustaría ser tratado, como si fuese mi hijo, mi hija, mi marido, mi mujer, mi padre, mi madre, mi hermano, mi hermana…

📌 Me formaré, me actualizaré y volveré a actualizarme.

📌 Si dice que le duele, es que le duele. No haré bueno aquello de que “El dolor más soportable es el dolor ajeno “.

📌 Adecentaré su vestimenta, su aspecto físico, si las condiciones lo permiten su dignidad como persona irá por delante.

📌 Usaré un lenguaje que le sea entendible. Todo tiene explicación en palabras llanas.

📌 Le subiré y bajaré de la camilla con delicadeza. Trato personas, no paquetes.

📌 Si su estado lo permite estableceré interacción, hablar me acerca a su dolor, ayuda a la empatía mútua, descubre síntomas, consuela, crea seguridad…la palabra, a veces, cura.

📌 Agarrar una mano en un momento difícil, dar un abrazo, mecer su pelo en la despedida…esto es cuidar de personas y está permitido.

Son sólo 11 itens que me recordaré a diario. Cosas simples que con frecuencia olvidamos.

Actitudes que no cuestan dinero y ponen en valor la esencia de mi trabajo: Proveer cuidados humanos y de calidad.

Alberto Luque

Enfermero de emergencias.

Un ciclista, un casco y una pinza roja…Un caso de una mañana cualquiera.

El ciclista siempre será la parte más débil…Vaya bien o vaya mal, ante un coche será la parte débil.
Esa mañana comenzamos el turno…
Revisamos ambulancia, todo limpio, todo ordenado…
Reviso chaleco, reviso riñonera…jeringas, agujas, pinchos, gasas, tijeras, pinzas, linterna, guedel, torniquete…
Escribía…¡Aviso de atropello a ciclista en vía pública dentro del casco urbano!
Señor de 74 años al que un coche rápido, de esos que siempre parece que llegan tarde, le ha llevado por delante…el coche se saltó un ceda.
Dolor intenso rodilla izquierda, no moviliza. Resto movilidad conservada y revisión rápida de trauma sin hallazgos significativos.
“Ha sido de refilón, le he visto venir y me he tirado”, esa ha sido su suerte…
Iba a regar la huerta, es temprano y tenía muchas tareas pendientes…”¿Vais a tardar mucho?”, me comenta con una medio sonrisa…”Canelo (su perro) es de buen comer y lleva mal que tarde en llegar el desayuno”
Sujeta una pinza de la ropa color rojo, esa pinza iba en la parte inferior del pantalón para evitar que la cadena se lo manchase, me pide que se la guarde por favor…
Llevaba casco, no TCE, no trauma tórax, abdomen blando, no deformidades, quemaduras ambas manos y rodillas.
Glasgow de 15, TA 145/90 a 120 lxm, satura a 94{dd1faaa974e128bd5987fd795b61a773592e8c72189d8063a58278bb9a158e92} y normoglucémico.

Collarín, férula en miembro afectado, tablero…
Dos vías, Fentanilo y analítica.
“¡He perdido la dentadura, me ha roto gafas y pantalón…la bici me la ha dejado hecha un asco!”…repite una y mil veces al policía.
Mientras curo heridas comienza ecolalia y desorientación repentina que va en aumento.
Náuseas y vómito alimenticio en escopetazo que casi me bautiza…

Algo va mal, volvemos a revisar cabeza y no signos de trauma.
¡El casco, el casco!…y efectivamente, arañazo y ligero hundimiento lateral derecho…
Comienza somnolencia, se está deprimiendo…
Subimos ambulancia y pierde consciencia.

Admite guedel…intubación y sonda nasogástrica en pocos minutos.

Pupilas isocóricas, medias reactivas.
Hemodinamicamente estable trasladamos.

Estamos a 4 minutos de hospital y al entrar continúa estable.
Valoración por neurólogo de guardia y directo al TAC…Hemorragia subaracnoidea estable…
A la hora va camino de otro hospital con neurocirugía, estable, pero pendiente de evolución y posible intervención para evacuación.

Cuando salimos en la puerta nos espera su hija, apenas habla…sólo llora…le di la pinza roja y unas palabras de ánimo.
Así comenzó la guardia…y aquí continuamos.
Y así otra batalla y así una profesión.

El ciclista siempre será la parte más débil.

Aunque vaya mal, siempre será la parte más débil.

Sin el casco este hombre, probablemente hubiese muerto en el acto.

Un accidente, uno vivió, uno murió.

Echar delante un pie u otro es una decisión banal, hay decisiones banales que cuestan una vida.

 

Era invierno, hacía frío de cojones y era Navidad.

Nieblas y llovizna me encontré al ir a trabajar aquella mañana, tiempo dentro de lo normal para la época. 

El equipo saliente tuvo una de esas malas guardias que te dejan sin fuerza y con pocas ganas de charla en la transferencia de la guardia.

Revisamos rápido y tomaba el segundo café de aquella mañana.

 

Suena el timbre de aviso dentro de la base y la voz que nos dice que tenemos un tráfico a pocos kilómetros.

Choque frontal de dos coches con atrapados, fue la información que recibimos.

Vehículos mal aparcados en las cunetas de una carretera comarcal, varias personas de aquí para allá con el consiguiente riesgo de provocar otro accidente.A los pocos minutos la Guardia Civil ordena tráfico y despeja la vía.

Un coche pequeño con una chica atrapada y otro más grande con un chico inconsciente y tumbado sobre asiento del acompañante.

La chica habla y se queja de dolor en ambos tobillos, llevaba cinturón y le duele el pecho. Coloco vía 18 en mano izquierda y Fentanilo como analgesia. Llega el equipo de primaria y se queda con ella hasta que los bomberos la sacaron 15 minutos más tarde.

 

Me llama el médico que atendía al chico. ¡Alberto ven, inconsciente y a punto de pararse!

Collarín, control cervical, tablero y al suelo.

Monitor indicaba tensión de 70/50, frecuencia de 40, saturación de 77{dd1faaa974e128bd5987fd795b61a773592e8c72189d8063a58278bb9a158e92} a pesar de oxígeno en mascarilla reservorio.

“Qué trabajo le costaría haberse puesto el cinturón”, comenta alguien a nuestra espalda…No es momento de recriminar nada, recuerdo que pensé dentro de mi visión túnel. 

Ecofast rápido descarta líquido abdominal, derrame pericárdico y neumotórax en ese momento.

Guedel, Intubación complicada, sonda nasogástrica. Sangrado por el tubo y no sube saturación.

Segunda vía intraósea en tibia izquierda.

Pasamos volumen…

Tras revisión rápida de trauma identificamos trauma tórax, posiblemente por el volante, el airbag no ha saltado. No TCE ni otro hallazgo significativo.

¡Se para, se para…!

Masaje continuó ¡…27, 28, 29 y 30!

Adrenalinas, la asistolia no responde…masaje, bicarbonato y más adrenalina…

 

45 minutos de pelear, de animar, sus 34 años nos hacen albergar esperanza, la misma que quedó en aquella cuneta bajo una sábana junto a aquel coche grande, aquel cuyo cinturón no usó, aquel al que el airbag falló.

Recuerdo sudor, no recuerdo frío, recuerdo frustración.

 

Y al regresar a base silencio en el equipo.

Reponer, limpiar material y pocas palabras…

Recuerdo que al quitarme las botas pensé en la vida y la muerte, que te calces una u otra bota, que adelantes uno u otro pie son decisiones banales, ponerte o no ese cinturón aún hay a quien le puede parecer una decisión banal…

La chica que ocupaba aquel coche pequeño y llevaba cinturón aquella fría mañana de invierno, fue operada de fracturas en ambos tobillos y dada de alta a los pocos días.

Es profesora y esta semana la vi camino de un nuevo colegio en un coche grande.

 

Y así otra batalla y así una profesión.

 

Una caída, un bebé inconsciente y un final feliz. 

De esos avisos que no quieres tener, de esos que a veces te alegran la guardia y te dejan una historia bonita que contar…

 Eran las ocho de la tarde y mi guardia terminaba en una hora, todo tranquilo, todo ordenado, revisado, limpio…

 ¡Corre, es un bebé de 14 meses inconsciente!, comenta el médico. Ese aviso que nunca quieres tener… 

Y al llegar al centro de salud dos equipos y familiares rodean al niño.

Un bebé precioso, rubio de pelo y carita morena, que su padre ha entregado inconsciente y cianótico al celador de la puerta.

Admite guedel, pálido, sudoroso, eupneico, afebril, pupilas mióticas reactivas isocóricas, presenta edema por traumatismo creneoencefálico frontal izquierdo.

“No es posible canalizar vía” comenta un compañero…tenemos suerte y consigo un 24 en antebrazo derecho.

Tensión de 96/54, satura al 100{dd1faaa974e128bd5987fd795b61a773592e8c72189d8063a58278bb9a158e92} con O2 y frecuencia cardíaca de 115. No presenta foco infeccioso y no ha convulsionado…

“Es su primer día en España, y esta mañana se ha caído de cara al suelo cuando corría” 

“Ha estado adormilado y apenas se ha movido”, comenta su padre con esa cara que sólo el miedo a perder un hijo puede dibujar en una cara.

“Ha comido bien, pero ha vomitando y al llorar ha quedado inconsciente, como muerto”

 

¿Qué ha comido pregunta el médico?…”Pasas y cacahuetes, lo que come siempre…”

No reacciona a ningún estímulo y surgen las dudas… ¿Qué ha podido ser, el TCE, atragantamiento, espasmo del llanto…?

Auscultación limpia en ambos campos pulmonares sin signos de atragantamiento ni anafilaxia.

Al moverlo parece que va recuperando consciencia, hace muecas, se mueve…

Retiramos guedel y en segundos inicia llanto fuerte, va recuperando color y tono, la exploración de pares craneales, motora y sensitiva es normal a los pocos minutos.

A medida que el llanto crece, la cara de los padres cambia a sonrisa y lágrima, de esa lágrima que deja el miedo pasado.

Estable, pasamos a camilla y con retención infantil trasladamos al hospital de referencia.

El padre que agarra esa mano no consigue frenar el llanto del niño. Aun sabiendo que no me entiende y soy un desconocido vestido de amarillo Simpson, susurro aquella canción de Marco a su oído…continúa su lloro.

Es el movimiento, ese traqueteo que mece  la camilla, el que le lleva al sueño…

Os miento si os digo que en ese niño no veía a mi propio hijo, en ese padre a mí mismo y en su ansiedad mi propia angustia.

Un traslado tranquilo de media hora en la que me habla de su pueblo allá en otro país, me cuenta su pelea para reunir la familia y justo cuando lo ha conseguido…ese miedo a perder, a perder…su mano agarra la del niño y la mía acaricia ese pelo rubio…

Tras 24 horas en observación y tras comprobar que no había daño cerebral fue dado de alta con advertencia de vigilancia en domicilio de 48 horas.

 

Tras un golpe en la cabeza siempre deberemos estar vigilantes, alerta a somnolencia, vómitos, alteración en la marcha, alteraciones en el habla o cualquier síntoma que nos alerte de que algo no va bien. Puede no ser nada, puede ser mucho.

Y así otra batalla y así una profesión.

PD: foto y relato con permiso del padre.

Y era verano, tocaba guardia y tocaba esperar.No era mi unidad habitual y tras una revisión a consciencia tocaba esperar…
Y sonó, el teléfono sonó. Ahogamiento de un niño de 10 años al que realizaban RCP en una piscina pública.
Y corrimos mucho, como siempre corremos, esta es una profesión de carreras y angustias contenidas.
Eran las 16:35 de un 20 de agosto de 2014 y desde la puerta de la piscina varias personas nos alertaban que la cosa era urgente, la urgencia de un niño que se muere, no hay urgencia más urgente…
Y saltamos de la ambulancia…
Era un cuarto pequeño, el botiquín de la piscina no era más de 4 metros cuadrados…

Al entrar el Desfibrilador hablaba “Descarga no recomendada” y el socorrista contaba…Uno, dos, tres…al ritmo del masaje…
Guedel y ambú conectado a oxígeno…

Al colocar nuestras palas…Asistolia…
Saturación del 90{dd1faaa974e128bd5987fd795b61a773592e8c72189d8063a58278bb9a158e92}, en Parada…

Vía del 20 en antebrazo derecho, adrenalina cada 3 minutos…

“Lo han encontrado boca abajo hace 15 minutos” nos comenta el socorrista con cara desencajada, había hecho un excelente trabajo…

Al fin aparece ritmo de descarga, la primera ineficaz, “sube julios” comenta el médico…otra descarga y el ritmo vuelve a asistolia…

Continuamos masaje, al tiempo que la intubación ha sido rápida, sonda nasogástrica a la primera…saturación del 99 {dd1faaa974e128bd5987fd795b61a773592e8c72189d8063a58278bb9a158e92}…

“Venga vamos, venga sal de ahí” susurra una compañera técnico al oído del chico…
Ha entrado en fibrilación, descarga y no hay respuesta, antes de iniciar masaje otra descarga, aquella bendita descarga que trae la vida…Taquicardia sinusal…

¡Va a salir!
Otra vía del 20 en brazo izquierdo e iniciamos traslado.

Al salir de aquel cuarto una chica de 12 años lloraba, era la hermana, lloraba y no hablaba porque apenas llevaba 3 meses en España…
A la llegada, Tensión de 100/59, frecuencia cardíaca de 95, temperatura de 36, glucemia de 100 y saturaba al 99 {dd1faaa974e128bd5987fd795b61a773592e8c72189d8063a58278bb9a158e92}…el niño estable peleaba contra el tubo, buena señal…sedación tras valoración y queda ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos…

Tras una semana aquel chico musulmán que sólo llevaba tres meses en España fue dado de alta sin secuelas.
¡Tocó ganar, gracias a aquel socorrista tocó ganar!

Y así otra batalla y así una profesión.

¡Tú decides si tu nombre figura en esta Historia!
Esto es una Historia, una Historia Clínica de Emergencias y tú decides si quieres ser el protagonista…Ricardo, Guille, Juan José, Isabel, Santos, Rafa, Markus, Gloria, Ángel…
Es mi mano y 5 son las probabilidades que sumas si conduces bebido de ser el protagonista de una historia clínica de emergencias.
No es un dato que me haya inventado yo, es un dato real de la DGT.

Tú escuchas las campañas en radio o televisión, casi siempre piensas que eso no te va a suceder.

Hasta que sucede. Te he dado nombres reales de personas reales que hoy se me vienen a la dichosa memoria, esos nombres un día pensaron que a ellos no les sucedería, que tres cañas no es nada…
Hasta que entendieron que tres cañas puede ser la diferencia de toda una vida.
Hasta que su nombre ocupó ese espacio en blanco de esta historia.
Hasta que su nombre ocupó el espacio en blanco de aquel maldito certificado de defunción.
Perdona si soy brusco, procuro ser realista, honesto y directo.
Perdona si remuevo tu consciencia, tu memoria de las veces que bebiste esas tres cañas antes de ponerte al volante, yo también lo hice y no me siento orgulloso.
De verdad que sucede, de verdad que son nombres reales y de verdad que el tuyo o el mío podrían ocupar un día ese espacio en blanco.
No bebas, no dejes que conduzca bebido, tres cañas es nada o lo es todo!
Haz que lea este post, haz que recapacite antes de ser protagonista de una historia clínica, una historia triste…
Comparte con tus hijos, marido, mujer, familia, amigos…al volante el alcohol permitido es ninguno!
Mejor una discusión hoy a un lamento mañana.
Y así otra batalla y así una profesión.

Tiene 19 años y anoche decidió brillar, anoche vio luces, ¡la realidad le golpeó en toda la cara!

 

Decidió que iba a ser una noche especial, una noche de fiesta.

Decidió que la fiesta consistiría en beber un litro de vodka el solo y decidió hacerlo en menos de una hora.

Decidió acompañarlo de otro litro de bebida energética y algún porrito de nada, poca cosa…

Decidió que su pareja, sus amigos iban a comprobar quién manda, él es el puto amo.

 

Decidió e hizo…

¡Justo dos horas después la realidad le golpeó en toda la cara, en toda la boca!

Dificultad respiratoria, vómitos incoercibles, dolor estomacal y agresividad, mucha agresividad que le llevó a golpear la pared y sangrar por su mano derecha…No es él, repiten sus amigos, que deciden llevarlo a la fuerza a su Centro de Salud.

El médico tras varios intentos fallidos de control y tras constatar taquiarritmia decide activarnos…Eran las 3:30 de la madrugada.

Ha sido imposible cogerle una vía, me comenta la enfermera…sangrado abundante y deformidad por fractura abierta del quinto meta mano derecha.

ECG ritmo de taquicardia sinusal sin otras alteraciones, taquipneico, afebril , Glasgow 12, fetidez alcohólica, TA 110/58, satura 95 sin O2, glucemia de 70, vómito alimenticio sin sangrado aparente, y continúa agresivo, le sujetan 4 amigos.

Tras conversar un buen rato y dura negociación, tras dejarle sin amigos ante los que demostrar nada, accede a que le coja un 18 en su mano derecha y le saque sangre. No accede a sonda nasogástrica, ha vomitado suficiente…Niega drogas, sólo unos porritos de nada…

Cura local de fractura, Suero glucosado al 5{dd1faaa974e128bd5987fd795b61a773592e8c72189d8063a58278bb9a158e92}, Benerva, Benadon, Glucosmón 33{dd1faaa974e128bd5987fd795b61a773592e8c72189d8063a58278bb9a158e92}, Primeran, Pantoprazol y llorar, mucho llorar…El líder de la manada se había venido abajo y la tristeza le inundaba.

Remonta glucemia, baja frecuencia cardíaca e iniciamos traslado.

 

Durante la media hora no paró de llorar y pedir disculpas…

 

Decidió brillar, anoche decidió brillar y se encontró con luces que le deslumbraban a él, la visión del techo de la UVI le bajó de su firmamento de soberbia adolescente desmedida, el techo de la UVI le hizo recapacitar y al llegar al hospital agarrar la mano a su chica con un TE QUIERO CARIÑO, lo siento…

Pidió disculpas hasta al celador de la puerta y quedó en observación…

 

Me gusta la abstracción, la distancia, visualizar desde fuera y evitar que mi cerebro se guíe por el carril de la rutina y los prejuicios. Tras la batalla y reponer, decidí tumbarme en la camilla y hacer esta foto de ese techo que le hizo recapacitar…hoy escribo este post, esta historia que con tanta frecuencia y en edades cada vez más jóvenes, nos encontramos dentro de esta oficina, dentro de esta UVI, cuyo techo obra milagros.

 

Y así otra batalla, así una profesión.

 

Batallas ganadas, perdidas, ni perdidas ni ganadas

Hay avisos que te marcan…este fue uno de ellos.

 

Hay batallas que se ganan

Hay batallas que se pierden

Y hay batallas que se pierden o ganan a medias.

 

(No leas este post si eres aprensivo)

 

Esta batalla se libró una noche fría de otoño en un pueblo cualquiera, afectó a una familia cualquiera que quedó marcada como hubiese quedado cualquiera otra familia.

 

Atendíamos a un señor con fiebre cuando sonó el teléfono, ahorcamiento de varón joven a escasas calles de dónde nos encontrábamos, tras acudir un equipo de primaria que se hizo cargo del aviso que atendíamos, corrimos y mucho…en pocos minutos la policía local nos indicaba que aquella era la casa.

Una minúscula terraza de la tercera planta, porque las desgracias buscan esos lugares casi inaccesibles donde esconder su miseria…subiendo escaleras pasamos por un salón donde una chica joven lloraba y una niña de unos ocho años jugaba con un carrito rosa.

 

Se desconocía el tiempo que había estado en anoxia hasta que su pareja le había encontrado al llegar a casa.

Sus 38 años indicaban que había que pelear, podía, debía tener una oportunidad.

 

El equipo de primaria que le atendía realizaba RCP Básica, el DESA indicaba ritmo no desfibrilable.

Pupilas midriáticas areactivas, sin pulso palpable, quemadura por cuerda alrededor del cuello sin deformidad ni crepitación subcutánea y el monitor indicaba asistolia.

 

Continuamos RCP, Guedel, aislamiento de vía aérea y sonda nasogástrica.

Dos vías del 18, suero fisiológico y adrenalinas IV, tras 15 minutos de SVA pasamos Bicarbonato 1 Molar, 150 ml….al terminar de pasar recuperó pulso, taquicardia sinusal.

 

¡Se nos iluminó la cara!

 

Quedaba pendiente que recuperase consciencia, no le habíamos sedado…

 

Bajar sus 100 kilos de peso intubado, monitor y control cervical por aquella escalera de unos 60 centímetros sobre una lona y a pulso entre dos, fue de esas cosas que no te explicas como pudimos, de dónde sacamos las fuerzas…

Al dejarlo en el hospital buenas noticias…parecía recuperar consciencia, peleaba con el tubo!!!…fue necesario ligera sedación.

 

Atendido por neurología, quedaba pendiente lo más importante tras salvar la vida…ver secuelas.

 

Al terminar la guardia y llegar a casa pude disfrutar de esa sensación difícil de explicar, de esa satisfacción superior y casi incomparable que es ayudar a salvar una vida…así fue durante dos días.

 

Era una compañera quien me llamaba para pedirme un favor y de paso contarme que el chico era muerte cerebral y la familia había donado todos los órganos…¡Todos fueron aptos!

 

Tras colgar, el desasosiego, el bien, pero mal, pero bien.

 

Hoy sé que parte de aquel trabajo, parte de aquella batalla perdida-ganada-perdida, quizá haya que darla como ganada.

 

¡Porque aquella batalla perdida dio vida a otras personas que iban perdiendo su propia batalla!

 

¡Vaya desde aquí mi más sincero reconocimiento a esa familia, a esas familias que toman esa decisión justo tras la peor de las derrotas !

#MarcaPersonalSalud

Huella, rastro, recuerdo…llámalo marca…física y emocional que va directa al corazón y/o la mente de quien tenemos delante.

 

“Mil gracias de corazón por lo que hicisteis por mi hermano…”

 

Esas fueron sus palabras, era una chica joven que me abordó saliendo del hospital. Hacía una semana su hermano tuvo un accidente de moto que ella presenció.

“Todo fue tan rápido que no tuve la oportunidad de daros las gracias por portaros y hacerlo tan bien, y si me lo permites me ha encargado que os busque y os de un abrazo grande de su parte”.

 

Había lágrimas y agradecimiento en su cara. ¡El chico había salvado la pierna!

 

Los de la ambulancia solemos pasar desapercibidos, llegamos rápido y nos vamos rápido, la familia no se suele quedar con nuestras caras y raramente vez alguien se acuerda de ti excepto el paciente si está consciente y dejas huella en él dentro de ese mal recuerdo, ese mal momento.

 

De eso se trata, de hacer trabajo con la misma profesionalidad que cariño. De escuchar y mitigar miedos. De restar estrés y sumar esperanza.

Cuando atiendes a una persona, dejas huella en la misma medida que ella la deja en ti.

Huella, rastro, recuerdo, marca…física y/o emocional que va directa al corazón y/o la mente de quien tenemos delante.

 

Los buenos sanitarios siempre dejaron marca en sus pacientes y esa huella se transmitía paciente a paciente, boca a boca. Hoy disponemos de otros canales para difundir a qué nos dedicamos y cómo lo hacemos. 

 

Internet y las Redes Sociales han puesto a nuestra disposición una ventana abierta, muy abierta y muy directa para que los demás nos conozcan. Nuestro valor añadido, nuestro talento, nuestros valores.

Quién soy y porqué has de contratarme, porqué has de elegir que yo sea tu médico, tu enfermero, tu técnico, tu auxiliar…

Amar la profesión, vocación, cariño, formación, dedicación y una sonrisa siempre serán tu mejor huella, tu mejor MARCA.

 

#AlbertoLS

#MarcaPersonalSalud 

Nunca una piedra en el mar se ahogó ni palabras ajenas deben ahogar tu camino.

 

Si, así mismo lo creo. Tus decisiones, acciones y vida no deben verse condicionadas por el qué dirán. Ya sé que es frase hecha, ya sé que no soy innovador al traer estas palabras ante tus ojos.

Ayer viniste llorando porque un chico se había reído de tu poesía, esa poesía que la tarde anterior me escribiste en un intento de buscar en mi una sonrisa que tanto necesitaba en ese momento. Buscaste palabras con rima y risa, le diste mil vueltas, jugaste con las comas, con los silencios, con tu creatividad jugaste y he de reconocer que me sacaste una sonrisa de esas dulces. Sonrisa de padre orgulloso de hija maravillosa e irrepetible.

Pasó el llanto amargo y queda la experiencia.

Hoy te escribo para decirte que lo que ayer viviste es vida en estado puro, realidad calzada a golpe de palos. Y esa realidad te hace madurar, no lo ves, pero te ayuda a crecer como persona.

Ya por la noche, al darme el beso de buenas noches, había surtido en ti efecto la experiencia amarga de la mañana y me dijiste que lo que de ti piensen los demás es cosa suya. En ese momento pensé que lo habías leído en algún post de tu cansino padre, pero resulta que lo argumentaste con tal rotundidad que no tuve duda de que había sido tu cabecita prodigiosa la que había llegado, ella solita, a la conclusión más incontestable que jamás oí en boca de una niña de nueve años..” Nunca una piedra en el mar se ahogó”. No sé de dónde sacaste la metáfora, pero sí sé que la entendías y habías interiorizado como yo no  hice hasta pasados los cuarenta.

Sí, he de reconocer que me has alegrado el día y la vida. A tu corta edad has llegado a entender lo que la mayoría de los adultos aún no entendemos… Tú eres tu foco y, desde el respeto, lo que los demás piensen de ti es cosa suya.

Te quiero con todo, con todo lo que puede querer un padre orgulloso de una hija maravillosa e irrepetible…Eres Jimena Luque, ¡nunca lo olvides! ¡Pisada fuerte!