Una caída, un bebé inconsciente y un final feliz. 

De esos avisos que no quieres tener, de esos que a veces te alegran la guardia y te dejan una historia bonita que contar…

 Eran las ocho de la tarde y mi guardia terminaba en una hora, todo tranquilo, todo ordenado, revisado, limpio…

 ¡Corre, es un bebé de 14 meses inconsciente!, comenta el médico. Ese aviso que nunca quieres tener… 

Y al llegar al centro de salud dos equipos y familiares rodean al niño.

Un bebé precioso, rubio de pelo y carita morena, que su padre ha entregado inconsciente y cianótico al celador de la puerta.

Admite guedel, pálido, sudoroso, eupneico, afebril, pupilas mióticas reactivas isocóricas, presenta edema por traumatismo creneoencefálico frontal izquierdo.

“No es posible canalizar vía” comenta un compañero…tenemos suerte y consigo un 24 en antebrazo derecho.

Tensión de 96/54, satura al 100{dd1faaa974e128bd5987fd795b61a773592e8c72189d8063a58278bb9a158e92} con O2 y frecuencia cardíaca de 115. No presenta foco infeccioso y no ha convulsionado…

“Es su primer día en España, y esta mañana se ha caído de cara al suelo cuando corría” 

“Ha estado adormilado y apenas se ha movido”, comenta su padre con esa cara que sólo el miedo a perder un hijo puede dibujar en una cara.

“Ha comido bien, pero ha vomitando y al llorar ha quedado inconsciente, como muerto”

 

¿Qué ha comido pregunta el médico?…”Pasas y cacahuetes, lo que come siempre…”

No reacciona a ningún estímulo y surgen las dudas… ¿Qué ha podido ser, el TCE, atragantamiento, espasmo del llanto…?

Auscultación limpia en ambos campos pulmonares sin signos de atragantamiento ni anafilaxia.

Al moverlo parece que va recuperando consciencia, hace muecas, se mueve…

Retiramos guedel y en segundos inicia llanto fuerte, va recuperando color y tono, la exploración de pares craneales, motora y sensitiva es normal a los pocos minutos.

A medida que el llanto crece, la cara de los padres cambia a sonrisa y lágrima, de esa lágrima que deja el miedo pasado.

Estable, pasamos a camilla y con retención infantil trasladamos al hospital de referencia.

El padre que agarra esa mano no consigue frenar el llanto del niño. Aun sabiendo que no me entiende y soy un desconocido vestido de amarillo Simpson, susurro aquella canción de Marco a su oído…continúa su lloro.

Es el movimiento, ese traqueteo que mece  la camilla, el que le lleva al sueño…

Os miento si os digo que en ese niño no veía a mi propio hijo, en ese padre a mí mismo y en su ansiedad mi propia angustia.

Un traslado tranquilo de media hora en la que me habla de su pueblo allá en otro país, me cuenta su pelea para reunir la familia y justo cuando lo ha conseguido…ese miedo a perder, a perder…su mano agarra la del niño y la mía acaricia ese pelo rubio…

Tras 24 horas en observación y tras comprobar que no había daño cerebral fue dado de alta con advertencia de vigilancia en domicilio de 48 horas.

 

Tras un golpe en la cabeza siempre deberemos estar vigilantes, alerta a somnolencia, vómitos, alteración en la marcha, alteraciones en el habla o cualquier síntoma que nos alerte de que algo no va bien. Puede no ser nada, puede ser mucho.

Y así otra batalla y así una profesión.

PD: foto y relato con permiso del padre.

Se llama EQUIPO

Son TES, son la base de ese equipo…

Ella, él, nosotros, un equipo y un objetivo… ¡ayudarte!

Si sale bien, repartir abrazos

Si sale mal, repartir apoyos.

Dentro del sistema de emergencias trabajamos cuatro categorías profesionales, Medicina, Enfermería, Gestores de Emergencias o Teleoperadores y TES.

Si hay un profesional en este oficio poco conocido y en muchas ocasiones poco reconocido, ese es sin duda el Técnico en Emergencias Sanitarias, nuestros Técnicos…

 

El título de Técnico en Emergencias Sanitarias queda identificado por los siguientes aspectos:

  • Denominación: Emergencias Sanitarias.
  • Nivel: Formación Profesional de Grado Medio.
  • Duración: 2000 horas.
  • Familia Profesional: Sanidad.
  • Referente europeo: CINE-3 (Clasificación Internacional)

Queda claro que es personal sanitario y así fue reconocido en el año 2007 por REAL DECRETO 1397/2007, de 29 de octubre, por el que se establece el título de Técnico en Emergencias Sanitarias y se fijan sus enseñanzas mínimas.

 

Sus funciones:

Prestar atención básica sanitaria y psicológica en el entorno pre-hospitalario, trasladar al paciente al centro sanitario, llevar a cabo actividades de tele-operación y tele-asistencia sanitaria, colaborar en la organización y desarrollo de los planes de emergencia de los dispositivos de riesgo previsibles y de la logística sanitaria ante una emergencia individual, colectiva o catástrofe…

Son estas y otras muchas cosas… ¡Son la base!

 

A día de hoy estos profesionales, en muchas CCAA, son subcontratados por las empresas de ambulancias y no se encuentran integrados en el Sistema de Salud.

¿Alguien imagina que así fuese con otras categorías profesionales? (partiendo de la base que puedan existir otras igualmente excluidas, hablo de lo que conozco).

Cada 4 años nuevo pliego, quizá nueva empresa y siempre la incertidumbre de si seguirá con nosotros o será despedido…

Profesionales como la copa de un pino en el alero de la incertidumbre una y otra vez…con miedo a la protesta, “no sea que me vea en la calle”.

Esta es la realidad que vive esta base de la emergencia y que mucha gente desconoce. Esa base que quizá algún día tenga mi vida en sus manos, tu vida en sus manos…

Sirvan estas modestas letras como prueba de mi profunda admiración y reconocimiento que por vosotros siento y de camino sirvan para dar a conocer esa injusta situación laboral que muchos sufrís guardando silencio.

¡Sólo quiero que mi hijo viva, lo demás no me importa!

Una noche de fiesta, una mañana de lamentos…

Volvíamos de atender un síncope recuperado en señora de 80 años…Dolores vivía sola y se había sentido mal.  Nos abrió la puerta y tras media hora de charla sus males habían desaparecido. “¡Qué alegría ver entrar a cuatro chicos por la puerta!” Fueron sus palabras de bienvenida…

De camino a base, un ejército de zombis, unos risueños y otros no tanto. Era sábado de fiestas y la noche había sido larga, salía el sol y los jóvenes se recogían entre risas y algarabía.

Y la noche de alcohol se cobró su peaje de sangre y lágrimas.

Sonó el teléfono, sirenas y luces sacaron del paseo tranquilo a muchos.

“¡Joven inconsciente tras agresión en vía pública!” nos comenta el compañero que ha cogido el aviso.

Al llegar a la plaza, un chico de 17 años sangra tendido en el asfalto, jóvenes discutiendo, sentado en un banco dando voces y escupiendo sangre otro joven…

“¡A Sergio le han dado un botellazo en la cabeza y a Pablo en la boca!”, nos dice nada más llegar aquella chica con lágrimas y sangre en sus manos.

Tumbado en Posición Lateral de Seguridad, Sergio se encuentra inconsciente, pupilas midriáticas, reactivas lentas, herida inciso-contusa de unos 15 centímetros en zona frontoparietal derecha con deformidad craneal evidente. Sangrado abundante por herida y otorragia derecha. Respiración entrecortada y superficial a 30 rpm.

El monitor indicaba pulso de 115 lxm. , saturación del 80 {dd1faaa974e128bd5987fd795b61a773592e8c72189d8063a58278bb9a158e92}  y tensión arterial de 160/89. Ritmo de taquicardia sinusal.

Guedel, collarín, dos vías del 18, intubación rápida con tubo del 20, vendaje capelina sobre herida, nasogástrica que drena contenido gástrico oscuro compatible con bebida alcohólica que refieren los amigos ha tomado.

El equipo de primaria atiende a Pablo, trauma facial, conmocionado y desorientado, le faltan dos piezas dentales y presenta herida incisa en labio inferior.

Mientras atendemos a su amigo se acerca y entre sollozos nos relata lo sucedido…un grupo de chavales de no más de 16 años les han increpado llamándoles “gais de mierda”, los conoce, son chicos del instituto que a menudo les llaman “empollones y parguelas maricones”.

“¡Se veía venir, esto se venía venir, nos hacen la vida imposible y nos habían amenazado con darnos una paliza! … Te quiero Sergio, por favor no te vayas”

No ha habido discusión ni pelea previa. “Cuando hemos oído sus insultos venían de espalda, he notado el botellazo y no recuerdo más”.

Sergio se desestabiliza, su tensión se dispara y entra en taquiarritmia. Comienza a agitarse…sedación, analgesia, relajación, se estabiliza…puente holandés y al tablero.

El hospital se encuentra a 5 minutos y no tardamos en llegar tras activar el Código Trauma, que asegura una atención especializada a nuestra llegada.

Directo al TAC…

Mal pronóstico, las lesiones revisten gravedad y su estado es crítico.

Pablo es atendido en un box mientras relata a la Policía lo sucedido.

Al salir un grupo de jóvenes, un grupo cualquiera de aquellos “zombis” sonrientes, llora.

Es un llanto grupal, un llanto de no entender el por qué, de rabia, quizá de ganas de venganza.

Sus padres se acercan a la carrera por la rampa de urgencias. “¿Qué le ha pasado a mi hijo? ¿Vivirá?”…Y más lágrimas, y más gritos desgarradores de una madre que ni siquiera pregunta quién ni por qué…”¡Sólo quiero que mi hijo viva, lo demás no me importa!” repite entre gritos y lágrimas…

Sergio sobrevivió con limitaciones físicas leves, lleva una vida normal.

Pasó hace años y es hoy, cuando mi hijo empieza a pedir salir con amigos, cuando más dudas, más busco el cómo evitar esa situación…y llego a la conclusión que, a veces, no sólo hay que contar con que tu hijo haga lo correcto, hay mil variables que le pueden llevar a esta ambulancia… Haré lo que esté en mi mano, confiaré en su buen criterio y aun así sé que algún día puede cruzarse en su camino un asesino, que tras una maldita noche de alcohol, le empuje a esta ambulancia y ahí desearle suerte a él  y mil gracias al equipo que le atienda.

Y así otra batalla y así una profesión.

 

PD: En este, como en todos mis post, ni nombres ni datos clínicos corresponden con la realidad.

 

 

 

 

Mira hijo, es tu futuro y se llama felicidad…
Tu formación será el pegamento entre tus ilusiones y tu realidad.

Hola Pablo
A tus doce años entras en esa etapa difícil de la vida en que todo comienza a ser cuestionable y el otro día me preguntabas qué sentido tenía estudiar más allá del hecho de aprobar.

Y lo dices tú, chico de sobresaliente académico y matrícula como persona, el honor es para mi como padre.

Tus palabras me llevaron a reflexionar en voz alta. ¿Qué nos sucede, de dónde viene este desinterés cada día a edades más tempranas por su formación?
Dí varios sorbos al café y traté de pensar antes de hablar, en ese momento me comentaste que tratara de responder sin usar más de dos veces la palabra actitud, difícil me lo habías puesto 🙂

Creo recordar que te dije algo así…

Aunque oigas que los títulos no sirven.

Aunque oigas que tal ingeniero trabaja de camarero.

Aunque oigas que sobran profesionales titulados…

Tu formación será camino, y será camino de futuro.

La formación será la base que sustente tu talento a la que añadir humanización del camino que elijas.

La formación te librará de la frustración del que abandonó antes de terminar.

Será la herramienta que te hará libre ante manipulación, ante los que te quieran imponer sus criterios sin razón, sin razonamiento.

Es tu batalla, que trato hacerte ver no sólo como necesaria, sino como diversión, trato de hacerte ver que es ilusión lo que has de poner.

Saber te dará libertad, te abrirá caminos y sin duda te traerá felicidad.

Felicidad que hoy has de trabajar, como ese huerto que tu abuelo planta cada primavera con la esperanza, la certeza de recoger en verano…

Lee, recapacita estas palabras y mañana hablamos…mañana será en unos años o será mañana por la mañana cuando salga de guardia…

Este es Jorge y esta es la historia de un milagro.
Un post escrito desde el cariño y la admiración hacia un chico, una familia, un ejemplo de superación.

No es una historia divertida, ni siquiera es una historia porque es real, es presente y es futuro; una historia de dolor y sobre todo es una historia de lucha, de superación y esperanza es una historia.

Una historia de realidad para muchas personas que sufren y sufrirán daño cerebral; quizá un ejemplo para esos pacientes y familias que necesitan saber que hay luz, al final hay luz.

Era 1 de octubre del 2015, eran las 15:37 de aquella tarde y estaba saliente de guardia.
¡Jorge, Jorge, Jorge!, era un grito desesperado al otro lado de la pared, desde la casa de los vecinos se oía a su hermano pedir ayuda.
Correr y me encuentro con que Jorge se ha caído por las escaleras, “no sé cómo ha sido, sólo he oído el golpe”, comenta desesperado su hermano.

Al bajar, Jorge tumbado boca arriba en el descansillo del final de aquella maldita escalera.
Inconsciente, respira, pulso carotídeo lleno taquicárdico y fuerte, flexión de cuello y piernas sobre últimos escalones, sangrado abundante procedente de otorragia que empapaba suelo y ropa.

La flexión cervical le impide ventilar adecuadamente, tengo que movilizarlo.
Control craneal, cervical y con ayuda del hermano lo llevo a una habitación contigua.
Decúbito supino y Jorge comienza a agitarse.

Soy Alberto Luque y al otro lado del tlf. una compañera del Centro Coordinador 1-1-2 de CLM reconoce mi voz, tras explicar brevemente que Jorge sufre un Trauma Craneoencefálico severo, la UVI 1 de Toledo se pone en marcha.
Traen mis mochilas, maletín de oxigenoterapia y DESA que tengo en casa.
Satura a 95 (suficiente oxígeno en su sangre), frecuencia cardíaca de 90 lxm y respiratoria de 18 rxm, tensión 160/90.

Pupilas de igual tamaño, lo que llamamos isocóricas medias reactivas con desviación de mirada a la izquierda, hemiparesia derecha.

Consigo canalizar vía del 18 cuando llegan los compañeros.

Analgesia, sedación, relajación, intubación, control cervical con Dama de Elche, de tablero a colchón de vacío y hemodinámicamente estable es trasladado al Hospital Virgen de la Salud de Toledo.

¿Qué pasará?, Alberto ¿Qué crees que pasará?…No me veía capacitado para responder aquellas amargas preguntas que su madre me hacía en el salón de casa aquella tarde…Hay que esperar y confiar, vienen horas decisivas y está en las mejores manos…

El diagnóstico es demoledor, Jorge presenta contusión hemorrágica frontobasal izquierda, hematoma subdural agudo frontal bilateral, rotura occipital, rotura de Peñasco y trauma tórax. Los primeros días su evolución es nefasta, su Presión Intracraneal disparada precisa de creniectomía descompresiva urgente, todo se complica.

La fuerza de la familia se resquebraja, nunca la esperanza.
“No nos dan muchas esperanzas”, comenta una noche su madre entre lágrimas, y termina con aquella frase, “La esperanza la tendremos que poner nosotros”…
Y pasaron las semanas y Jorge mejoró, aquel chico de 20 años ganó aquella difícil batalla, tras mil complicaciones, dos creniectomías y mucha pelea ganó y fue dado de alta.

Mamá, se me hace tarde para ir a la Escuela Taller, dijo aquella mañana de enero, había tardado tres meses en entender lo que le había sucedido. Jorge, tuviste un accidente en casa…y empezó a recordar.
Y comienza la vida desde cero, aprender a leer, escribir, colores, nombres de amigos…robar historias a la amnesia, recuperar 20 años borrados aquella tarde.
Queda el arduo camino de la rehabilitación, de recuperar física y psíquicamente a un hijo, un hermano.
Meses en aquel Centro Estatal de Atención al Daño Cerebral del que fue dado de alta sin haber alcanzado la recuperación precisa, supuso acudir a iniciativas privadas donde tuvo esa atención de logopedas que tanto precisaba; gastos y más gastos, tiempo y más tiempo de aquí para allá…

Y este Jorge no es aquel Jorge. De introvertido a extravertido, de gustarle el Reggaeton a recomendarme hoy esa canción de Ray Dalton (So Emotional), esa que ahora escucho mientras escribo.

Me cuenta que la Play le ha dejado de gustar, antes era él quien ganaba a la máquina y ahora la máquina ha cogido la costumbre de ganarle.

Tiene dos libros pendientes: Los Viajes de Gulliver y La vuelta al Mundo en 80 días. 

Me habla de cine y me deja claro que tengo que ver tres películas: Siete Almas, En Busca de la Felicidad e Intocable…Tienes que verlas me dice una y otra vez.
Coloreo mandalas y figuras geométricas, aunque estoy de vacaciones ¡Ehhhh!, me comenta entre risas.

Tiene ilusión por ser aceptado en un curso de restauración de muebles. Asume que vive una segunda vida y tiene ilusión por vivir.

Al despedirse y antes de entrar en casa me recuerda que debo oir a Ray Dalton…Esa So Emotional que ahora, ahora suena en el portátil.
Esta es una de las batallas más duras con las que cualquiera de nosotros podemos enfrentarnos, y el ejemplo de Jorge y su familia no es más que el resultado de pelear con ganas.

Ánimo y fuerza a esas personas que hoy se encuentran en esa lucha, a aquellas que un día se encontrarán. ¡Ánimo!

Y así otra batalla y así una profesión.

Tenía 13 años y presuntamente había bebido…

Así nos entró aquel aviso. Ahora puedo contaros que tenía 12 y una intoxicación etílica importante…

Y el rímel resbaló por sus mejillas aquella tarde.

 

Al llegar a la plaza, un garaje donde se oía a la distancia esa música machacona que creo llaman de perreo.

Sale a recibirnos un chico de unos 15 años que afirma haber sido quien ha alertado al 112, porque una chica se encuentra mal.

Entrar en aquel garaje y ver a unos 20 chicos y chicas, dos chicas lloran sentadas en un sofá de skay rojo…No miento si te digo que pensé que no sabía a cuál atender…todos eran presuntos intoxicados etílicos.

 

“No, esa no es, os he llamado por esta” y levanta una manta tras la que aparece una niña inconsciente y vómito que resbala de boca a camiseta de corazón rosa, esa misma que tiene mi hija…

Respira, normotensa, eupnéica, pulso lleno, glucemia de 62, temperatura de 35,5, el monitor registra 67 de frecuencia cardíaca y saturación de 95{dd1faaa974e128bd5987fd795b61a773592e8c72189d8063a58278bb9a158e92}.

Glasgow de 12 poco valorable por alcohol, auscultación sin signos de broncoaspiración, pupilas medias isocóricas lentas, fetidez alcohólica y vómito alimenticio oscuro empapa su ropa.

¡Camilla y a la ambulancia!

 “Ha bebido un poco de vino y tres chupitos, pero ha sido jugando al verdad o beso”.

No ha consumido ninguna otra sustancia según el testigo de más edad, era ese chico de 15 años, que decía controlar.

 

¡Ningún adulto había ni acudió!

 

Tras una primera valoración, sospecha de intoxicación etílica en un menor, sin policía en el lugar, procedemos a poner en marcha el protocolo y alertar a sus padres o tutores.

Es su madre con quién hay que contactar nos dice su mejor amiga, esa que no suelta su mano y las lágrimas corren su rímel de doce años…

 

Soy el enfermero de la UVI MÓVIL, atendemos a su hija, no se preocupe, parece que ha bebido, pero no está en peligro.

 

“No, mi hija no es, mi hija no bebé”

“Mi hija se encuentra en casa de fulanita preparando un examen”

 

A los 10 minutos tocan en la puerta y entra la madre que confirma que es su hija, niega que su hija haya bebido y exige “pruebas de drogas” porque “a mi hija la han drogado”… tras conversación con el médico, se le informa de lo que nosotros, en ese momento y a la espera de pruebas en el hospital, podemos objetivar, intoxicación etílica y si hay algo más se verá en la analítica.

Tras recriminar a la amiga y dar alguna que otra voz, le invitamos a tranquilizarse y acompañarnos, si así lo desea puesto que se trata de una menor, en la ambulancia. Se niega y tras confirmar que no sufre patología ni alergia medicamentosa alguna sale dando un portazo…

 

Vía del 20, suero glucosado al 5{dd1faaa974e128bd5987fd795b61a773592e8c72189d8063a58278bb9a158e92} caliente, Benerva, Benadon, Pantoprazol y Primperan…

 

Traslado y lágrimas en el traslado, va recuperando consciencia y se niega a hablar…

 

En la puerta de urgencias, la madre recrimina a la niña al verla despierta, sigue llorando y no le dirige palabra ni mirada…

 

Fue dada de alta esa misma noche sin detectar tóxico alguno que no fuese el alcohol…

 

Ni quito ni pongo ni hago juicio de valor, sólo relato un aviso real y te puedo asegurar que no es el único que te podría contar…puedes opinar, si crees que tienes alguna aportación te invito a hacerlo.

Y si crees que puede ayudar a otros, que puede remover conciencias, si crees que puede ayudar a reflexionar te invito a compartir…

 

Y así otra batalla y así una profesión.

 

PD: Como en todos mis post, no aparecen datos personales ni de salud reales de pacientes sin su consentimiento previo, como no podría ser de otra manera.

 

 

No quiero morir, no quiero morir, no quiero morir…

El turno se acababa aquella mañana, una guardia tranquila, la UVI sin novedad y poco digno de reseña sería el relevo al compañero.

¡¡Aviso!!…Un grito y otra vez en marcha.

¡Varón de 26 años en parada respiratoria!

Una foto sobre la cabecera de aquella cama de hospital en el domicilio, narraba el día de su boda. Lo que no decía aquella foto es que dos meses antes, el hoy matrimonio, había conocido la sentencia de muerte, él sufría Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), su cuerpo se iría paralizado hasta quedar tetrapléjico, hasta dejar de respirar….y decidieron hacer bueno el amor en la enfermedad.

En esa enfermedad cruel que va paralizado el cuerpo sin afectar consciencia, donde tu cuerpo se aleja de esta vida a la que tu cabeza, tu consciencia se aferra.

Ella lloraba en silencio y sus manos, sus manos acarician su pelo…

¡Está en parada respiratoria!

Inconsciente, cianótico, apneico, pulso carotídeo débil palpable, pupilas reactivas.

El monitor registra bradicardia y saturación de 71 %.

Paciente al suelo, intubación rápida con mascarilla laríngea, vía del 18…

Oxígeno a alto flujo, cambio a intubación con tubo del 7,5 fijado a 22 centímetros, respirador portátil hasta ambulancia.

Tras 10 minutos abre ligeramente ojos, parece que quiere ventilar, sedación ligera.

Recupera pulso lleno y sinusal a los pocos minutos.

Traslado, tras alerta al hospital…

Se le realizó traquetomía y tras 15 días volvió a su domicilio.

 

A ese domicilio donde a los tres meses volvimos, había que cambiar la cánula de traquetomía.

La misma foto…las mismas manos meciendo el pelo de un chico asustado que no podía comunicarse más que con un dedo del pie sobre un ordenador y la mirada que desliza sobre una tablilla con el abecedario…

No quiero dormir, por miedo a no despertar, no quiero dormir…

Y sus palabras silenciosas repetían…No quiero morir, no quiero morir…

Y al salir, al encerrarme en mi cuarto de la base no pude evitar otras lágrimas, lágrimas de empatía, lágrimas de impotencia…agua salada que me acerca a su sufrimiento y cada día me ayudan más a discernir lo que realmente importa de lo que es sólo superficie.

 

Y así otra batalla y así una profesión.

PD: Unos 4000 casos en nuestro país, 900 diagnósticos nuevos cada año. En los últimos años apenas se ha avanzado en su tratamiento. Hoy por hoy no tiene cura. ¿Nos merecería la pena invertir en investigación para mejorar la vida de esta y otras enfermedades cada día menos raras? ¡PARA MI SI!

 

 

Y era verano, tocaba guardia y tocaba esperar.No era mi unidad habitual y tras una revisión a consciencia tocaba esperar…

Y sonó, el teléfono sonó. Ahogamiento de un niño de 10 años al que realizaban RCP en una piscina pública.
Y corrimos mucho, como siempre corremos, esta es una profesión de carreras y angustias contenidas.
Eran las 16:35 de un 20 de agosto de 2014 y desde la puerta de la piscina varias personas nos alertaban que la cosa era urgente, la urgencia de un niño que se muere, no hay urgencia más urgente.

Y saltamos de la ambulancia.
Era un cuarto pequeño, el botiquín de la piscina no era más de 4 metros cuadrados.

Al entrar el Desfibrilador hablaba “Descarga no recomendada” y el socorrista contaba…Uno, dos, tres…al ritmo del masaje.

Guedel y ambú conectado a bombona de oxígeno.

Al colocar nuestras palas se evidencia La peor del las noticias…¡Parada!

“¡No paréis!…1,2,3,4…las compresiones se suceden.

Vía del 20 en antebrazo derecho, adrenalina cada 3 minutos.

“Lo han encontrado boca abajo hace 15 minutos” nos comenta el socorrista con cara desencajada, había hecho un excelente trabajo.

Al fin aparece ritmo de descarga, la primera ineficaz, “sube julios” comenta el médico; otra descarga y el ritmo vuelve a asistolia.

Continuamos masaje, al tiempo que la intubación ha sido rápida, sonda nasogástrica a la primera…saturación del 99%, el oxígeno inunda su sangre, hay esperanzas.

“¡Venga vamos, venga sal de ahí!” susurra una compañera técnico al oído del chico.

“Ha entrado en fibrilación”, descarga y no hay respuesta, antes de iniciar masaje otra descarga, aquella bendita descarga de última hora que trae la vida…Taquicardia sinusal, ritmo rápido, ritmo de vida.

¡Va a salir!
Otra vía del 20 en brazo izquierdo e iniciamos traslado.

Al salir de aquel cuarto una chica de 12 años lloraba, era la hermana, lloraba y no hablaba porque apenas llevaba 3 meses en España.

A la llegada, Tensión de 100/59, frecuencia cardíaca de 95, temperatura de 36, glucemia de 100 y saturaba al 99%
Aquel niño estable peleaba contra el tubo, “buena señal”…sedación tras valoración y queda ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos.

Tras una semana aquel chico musulmán que sólo llevaba tres meses en España fue dado de alta sin secuelas.

¡Tocó ganar, gracias a aquel socorrista, gracias al equipo, tocó ganar!

Y así otra batalla y así una profesión.


Y nuestras bombas vencerán, por dignidad, por humanidad, por valentía vencerán…

¡Ante las de los miserables serán nuestras bombas las que vencerán!

Nosotros también usamos bombas, bombas de infusión, bombas que transfunden vida…

¡Esa misma vida que aquellos quieren arrebatarnos y nosotros peleamos por conservar!

¡Y nuestras bombas vencerán, aunque no siempre salvemos esa vida, vencerán por humanidad, por dignidad, porque somos más y más valientes, porque vamos de cara a luchar, nuestras bombas vencerán!

Y nuestras bombas perfundieron analgesia, sangre, sedación…aquello que hizo más llevadero el dolor, robaron vidas a la muerte…

Queda dolor, dolor por la pérdida, dolor emocional, dolor de corazón que ninguna bomba mitigará, sólo el tiempo, las palabras, sólo el cariño ayudará…

Y hoy nuestras bombas vuelven a la calle, quizá alguna de ellas algún día inyecte vida a uno de esos asesinos que tanto desprecian la ajena.

¡Y ahí la virtud de esta profesión que defiende al que sufre sin atender a creencias políticas o religión que profesa!

¡Y hoy me siento orgulloso de nuestras bombas, de nuestros compañeros que a pie de batalla estuvieron, desde aquí mi respeto y admiración!

PD: ¡Ojalá este post llegue lejos y le pegue en la puta boca a alguno de estos desgraciados (perdón por la expresión) y se entere que sus ganas de morir nunca superarán nuestras ganas de vivir! 

¡Y así otra batalla y así una profesión!

 

 

Otras historias en el blog albertols.com

 

 

Hoy dando un paseo encontré una enciclopedia en un contenedor de basura…
Permíteme este relato que se me vino a la cabeza, quizá te suene…
Eran los años 70 cuando un trajeado vendedor tocó en la puerta de aquel precioso pisito de dos millones, las afueras de la ciudad se habían convertido en barrios vivos, matrimonios jóvenes venidos del pueblo con niños saltarines!

Tras una hora de búsquedas y exaltación de las virtudes que suponía tener en la mano “toda la información que el mundo había ido fabricando a lo largo de millones de años”…el vendedor vendió.
El padre decidió que en aquella preciosa enciclopedia se encontraba todo aquello que él no tuvo la suerte de aprender, apenas fue a la escuela rural. Su hijo tendría otra oportunidad, sería jefe de línea en la fábrica y sin duda aquella compra a plazos sería la clave.
Era tarde tras el café cuando la madre terminó de colocar el tomo número 12 en el estante central de su precioso mueble bar de su precioso piso de su nuevo barrio!
Piso, coche, mueble bar y enciclopedia fueron pagados en cómodos plazos…

Y la enciclopedia se decía a si misma que alguien, algún día, vendría a visitarla más en profundidad. Cada sábado de mañana le pasaban el plumero y cada día más y más fotos de bautizos, comuniones, bodas y nietos la acosaban, perdía espacio, perdía protagonismo. Ya no era el centro de las miradas, se estaba convirtiendo en un estorbo y ella lo sabía, el fin de acercaba!
Y vino un cacharro de luces parpadeantes al estante de al lado, todos le adoraban, a través de él se “conectaban al mundo” decían los hijos!
Y vino otro cacharro, uno diabólico que tenía a niños y mayores enganchados horas y horas matando marcianos…
Y los años pasaron y el brillo de su portada quedó atrás al tiempo que el amarillo aparecía en sus hojas vírgenes.
Y nadie vino a su visita…
Y el piso se fue vaciando y un nieto tuvo la idea! Al fin alguien la abría, un rotulador rosa y dos hojas garabateadas fue el fruto de aquella visita…triste bagaje se dijo.

Y murió el padre. Y un canario vino a ocupar el estante de al lado, hacía compañía a “La Wendy”, aquella simpática muñeca recuerdo de la mili del hijo mayor en Regulares de Ceuta…El torito y la flamenca hacía años que fueron desmembrados por nietos inapetentes y voraces destructores de la vieja decoración del viejo pisito de los abuelos.
Y las fotos cambiaron, el silencio se hacía más y más agudo…el polvo se acumulaba y el olor a tristeza se impuso en aquel pisito de dos millones!
Y murió ella…
Y al fin alguien venía a abrir de nuevo aquel tomo número 12, era el albañil que hacía la reforma…”Qué chulada” dijo tras un ojeo rápido y lanzarlo al contenedor del olvido…
Y fue ahí, justo ahí cuando hoy me contó su historia, tras abrir ese tomo número 12, me contó esto y mil cosas más que guardaré junto con él en otro mueble sin bar, este moderno y repleto de libros leídos casi todos. Hasta que otro albañil lo condene a otro contenedor o quizá a otro mueble con o sin bar de un precioso pisito de las afueras…