Este es Jorge y esta es la historia de un milagro.
Un post escrito desde el cariño y la admiración hacia un chico, una familia, un ejemplo de superación.

No es una historia divertida, ni siquiera es una historia porque es real, es presente y es futuro; una historia de dolor y sobre todo es una historia de lucha, de superación y esperanza es una historia.

Una historia de realidad para muchas personas que sufren y sufrirán daño cerebral; quizá un ejemplo para esos pacientes y familias que necesitan saber que hay luz, al final hay luz.

Era 1 de octubre del 2015, eran las 15:37 de aquella tarde y estaba saliente de guardia.
¡Jorge, Jorge, Jorge!, era un grito desesperado al otro lado de la pared, desde la casa de los vecinos se oía a su hermano pedir ayuda.
Correr y me encuentro con que Jorge se ha caído por las escaleras, “no sé cómo ha sido, sólo he oído el golpe”, comenta desesperado su hermano.

Al bajar, Jorge tumbado boca arriba en el descansillo del final de aquella maldita escalera.
Inconsciente, respira, pulso carotídeo lleno taquicárdico y fuerte, flexión de cuello y piernas sobre últimos escalones, sangrado abundante procedente de otorragia que empapaba suelo y ropa.

La flexión cervical le impide ventilar adecuadamente, tengo que movilizarlo.
Control craneal, cervical y con ayuda del hermano lo llevo a una habitación contigua.
Decúbito supino y Jorge comienza a agitarse.

Soy Alberto Luque y al otro lado del tlf. una compañera del Centro Coordinador 1-1-2 de CLM reconoce mi voz, tras explicar brevemente que Jorge sufre un Trauma Craneoencefálico severo, la UVI 1 de Toledo se pone en marcha.
Traen mis mochilas, maletín de oxigenoterapia y DESA que tengo en casa.
Satura a 95 (suficiente oxígeno en su sangre), frecuencia cardíaca de 90 lxm y respiratoria de 18 rxm, tensión 160/90.

Pupilas de igual tamaño, lo que llamamos isocóricas medias reactivas con desviación de mirada a la izquierda, hemiparesia derecha.

Consigo canalizar vía del 18 cuando llegan los compañeros.

Analgesia, sedación, relajación, intubación, control cervical con Dama de Elche, de tablero a colchón de vacío y hemodinámicamente estable es trasladado al Hospital Virgen de la Salud de Toledo.

¿Qué pasará?, Alberto ¿Qué crees que pasará?…No me veía capacitado para responder aquellas amargas preguntas que su madre me hacía en el salón de casa aquella tarde…Hay que esperar y confiar, vienen horas decisivas y está en las mejores manos…

El diagnóstico es demoledor, Jorge presenta contusión hemorrágica frontobasal izquierda, hematoma subdural agudo frontal bilateral, rotura occipital, rotura de Peñasco y trauma tórax. Los primeros días su evolución es nefasta, su Presión Intracraneal disparada precisa de creniectomía descompresiva urgente, todo se complica.

La fuerza de la familia se resquebraja, nunca la esperanza.
“No nos dan muchas esperanzas”, comenta una noche su madre entre lágrimas, y termina con aquella frase, “La esperanza la tendremos que poner nosotros”…
Y pasaron las semanas y Jorge mejoró, aquel chico de 20 años ganó aquella difícil batalla, tras mil complicaciones, dos creniectomías y mucha pelea ganó y fue dado de alta.

Mamá, se me hace tarde para ir a la Escuela Taller, dijo aquella mañana de enero, había tardado tres meses en entender lo que le había sucedido. Jorge, tuviste un accidente en casa…y empezó a recordar.
Y comienza la vida desde cero, aprender a leer, escribir, colores, nombres de amigos…robar historias a la amnesia, recuperar 20 años borrados aquella tarde.
Queda el arduo camino de la rehabilitación, de recuperar física y psíquicamente a un hijo, un hermano.
Meses en aquel Centro Estatal de Atención al Daño Cerebral del que fue dado de alta sin haber alcanzado la recuperación precisa, supuso acudir a iniciativas privadas donde tuvo esa atención de logopedas que tanto precisaba; gastos y más gastos, tiempo y más tiempo de aquí para allá…

Y este Jorge no es aquel Jorge. De introvertido a extravertido, de gustarle el Reggaeton a recomendarme hoy esa canción de Ray Dalton (So Emotional), esa que ahora escucho mientras escribo.

Me cuenta que la Play le ha dejado de gustar, antes era él quien ganaba a la máquina y ahora la máquina ha cogido la costumbre de ganarle.

Tiene dos libros pendientes: Los Viajes de Gulliver y La vuelta al Mundo en 80 días. 

Me habla de cine y me deja claro que tengo que ver tres películas: Siete Almas, En Busca de la Felicidad e Intocable…Tienes que verlas me dice una y otra vez.
Coloreo mandalas y figuras geométricas, aunque estoy de vacaciones ¡Ehhhh!, me comenta entre risas.

Tiene ilusión por ser aceptado en un curso de restauración de muebles. Asume que vive una segunda vida y tiene ilusión por vivir.

Al despedirse y antes de entrar en casa me recuerda que debo oir a Ray Dalton…Esa So Emotional que ahora, ahora suena en el portátil.
Esta es una de las batallas más duras con las que cualquiera de nosotros podemos enfrentarnos, y el ejemplo de Jorge y su familia no es más que el resultado de pelear con ganas.

Ánimo y fuerza a esas personas que hoy se encuentran en esa lucha, a aquellas que un día se encontrarán. ¡Ánimo!

Y así otra batalla y así una profesión.

Tenía 13 años y presuntamente había bebido…

Así nos entró aquel aviso. Ahora puedo contaros que tenía 12 y una intoxicación etílica importante…

Y el rímel resbaló por sus mejillas aquella tarde.

 

Al llegar a la plaza, un garaje donde se oía a la distancia esa música machacona que creo llaman de perreo.

Sale a recibirnos un chico de unos 15 años que afirma haber sido quien ha alertado al 112, porque una chica se encuentra mal.

Entrar en aquel garaje y ver a unos 20 chicos y chicas, dos chicas lloran sentadas en un sofá de skay rojo…No miento si te digo que pensé que no sabía a cuál atender…todos eran presuntos intoxicados etílicos.

 

“No, esa no es, os he llamado por esta” y levanta una manta tras la que aparece una niña inconsciente y vómito que resbala de boca a camiseta de corazón rosa, esa misma que tiene mi hija…

Respira, normotensa, eupnéica, pulso lleno, glucemia de 62, temperatura de 35,5, el monitor registra 67 de frecuencia cardíaca y saturación de 95{dd1faaa974e128bd5987fd795b61a773592e8c72189d8063a58278bb9a158e92}.

Glasgow de 12 poco valorable por alcohol, auscultación sin signos de broncoaspiración, pupilas medias isocóricas lentas, fetidez alcohólica y vómito alimenticio oscuro empapa su ropa.

¡Camilla y a la ambulancia!

 “Ha bebido un poco de vino y tres chupitos, pero ha sido jugando al verdad o beso”.

No ha consumido ninguna otra sustancia según el testigo de más edad, era ese chico de 15 años, que decía controlar.

 

¡Ningún adulto había ni acudió!

 

Tras una primera valoración, sospecha de intoxicación etílica en un menor, sin policía en el lugar, procedemos a poner en marcha el protocolo y alertar a sus padres o tutores.

Es su madre con quién hay que contactar nos dice su mejor amiga, esa que no suelta su mano y las lágrimas corren su rímel de doce años…

 

Soy el enfermero de la UVI MÓVIL, atendemos a su hija, no se preocupe, parece que ha bebido, pero no está en peligro.

 

“No, mi hija no es, mi hija no bebé”

“Mi hija se encuentra en casa de fulanita preparando un examen”

 

A los 10 minutos tocan en la puerta y entra la madre que confirma que es su hija, niega que su hija haya bebido y exige “pruebas de drogas” porque “a mi hija la han drogado”… tras conversación con el médico, se le informa de lo que nosotros, en ese momento y a la espera de pruebas en el hospital, podemos objetivar, intoxicación etílica y si hay algo más se verá en la analítica.

Tras recriminar a la amiga y dar alguna que otra voz, le invitamos a tranquilizarse y acompañarnos, si así lo desea puesto que se trata de una menor, en la ambulancia. Se niega y tras confirmar que no sufre patología ni alergia medicamentosa alguna sale dando un portazo…

 

Vía del 20, suero glucosado al 5{dd1faaa974e128bd5987fd795b61a773592e8c72189d8063a58278bb9a158e92} caliente, Benerva, Benadon, Pantoprazol y Primperan…

 

Traslado y lágrimas en el traslado, va recuperando consciencia y se niega a hablar…

 

En la puerta de urgencias, la madre recrimina a la niña al verla despierta, sigue llorando y no le dirige palabra ni mirada…

 

Fue dada de alta esa misma noche sin detectar tóxico alguno que no fuese el alcohol…

 

Ni quito ni pongo ni hago juicio de valor, sólo relato un aviso real y te puedo asegurar que no es el único que te podría contar…puedes opinar, si crees que tienes alguna aportación te invito a hacerlo.

Y si crees que puede ayudar a otros, que puede remover conciencias, si crees que puede ayudar a reflexionar te invito a compartir…

 

Y así otra batalla y así una profesión.

 

PD: Como en todos mis post, no aparecen datos personales ni de salud reales de pacientes sin su consentimiento previo, como no podría ser de otra manera.

 

 

No quiero morir, no quiero morir, no quiero morir…

El turno se acababa aquella mañana, una guardia tranquila, la UVI sin novedad y poco digno de reseña sería el relevo al compañero.

¡¡Aviso!!…Un grito y otra vez en marcha.

¡Varón de 26 años en parada respiratoria!

Una foto sobre la cabecera de aquella cama de hospital en el domicilio, narraba el día de su boda. Lo que no decía aquella foto es que dos meses antes, el hoy matrimonio, había conocido la sentencia de muerte, él sufría Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), su cuerpo se iría paralizado hasta quedar tetrapléjico, hasta dejar de respirar….y decidieron hacer bueno el amor en la enfermedad.

En esa enfermedad cruel que va paralizado el cuerpo sin afectar consciencia, donde tu cuerpo se aleja de esta vida a la que tu cabeza, tu consciencia se aferra.

Ella lloraba en silencio y sus manos, sus manos acarician su pelo…

¡Está en parada respiratoria!

Inconsciente, cianótico, apneico, pulso carotídeo débil palpable, pupilas reactivas.

El monitor registra bradicardia y saturación de 71 %.

Paciente al suelo, intubación rápida con mascarilla laríngea, vía del 18…

Oxígeno a alto flujo, cambio a intubación con tubo del 7,5 fijado a 22 centímetros, respirador portátil hasta ambulancia.

Tras 10 minutos abre ligeramente ojos, parece que quiere ventilar, sedación ligera.

Recupera pulso lleno y sinusal a los pocos minutos.

Traslado, tras alerta al hospital…

Se le realizó traquetomía y tras 15 días volvió a su domicilio.

 

A ese domicilio donde a los tres meses volvimos, había que cambiar la cánula de traquetomía.

La misma foto…las mismas manos meciendo el pelo de un chico asustado que no podía comunicarse más que con un dedo del pie sobre un ordenador y la mirada que desliza sobre una tablilla con el abecedario…

No quiero dormir, por miedo a no despertar, no quiero dormir…

Y sus palabras silenciosas repetían…No quiero morir, no quiero morir…

Y al salir, al encerrarme en mi cuarto de la base no pude evitar otras lágrimas, lágrimas de empatía, lágrimas de impotencia…agua salada que me acerca a su sufrimiento y cada día me ayudan más a discernir lo que realmente importa de lo que es sólo superficie.

 

Y así otra batalla y así una profesión.

PD: Unos 4000 casos en nuestro país, 900 diagnósticos nuevos cada año. En los últimos años apenas se ha avanzado en su tratamiento. Hoy por hoy no tiene cura. ¿Nos merecería la pena invertir en investigación para mejorar la vida de esta y otras enfermedades cada día menos raras? ¡PARA MI SI!

 

 

Y era verano, tocaba guardia y tocaba esperar.No era mi unidad habitual y tras una revisión a consciencia tocaba esperar…

Y sonó, el teléfono sonó. Ahogamiento de un niño de 10 años al que realizaban RCP en una piscina pública.
Y corrimos mucho, como siempre corremos, esta es una profesión de carreras y angustias contenidas.
Eran las 16:35 de un 20 de agosto de 2014 y desde la puerta de la piscina varias personas nos alertaban que la cosa era urgente, la urgencia de un niño que se muere, no hay urgencia más urgente.

Y saltamos de la ambulancia.
Era un cuarto pequeño, el botiquín de la piscina no era más de 4 metros cuadrados.

Al entrar el Desfibrilador hablaba “Descarga no recomendada” y el socorrista contaba…Uno, dos, tres…al ritmo del masaje.

Guedel y ambú conectado a bombona de oxígeno.

Al colocar nuestras palas se evidencia La peor del las noticias…¡Parada!

“¡No paréis!…1,2,3,4…las compresiones se suceden.

Vía del 20 en antebrazo derecho, adrenalina cada 3 minutos.

“Lo han encontrado boca abajo hace 15 minutos” nos comenta el socorrista con cara desencajada, había hecho un excelente trabajo.

Al fin aparece ritmo de descarga, la primera ineficaz, “sube julios” comenta el médico; otra descarga y el ritmo vuelve a asistolia.

Continuamos masaje, al tiempo que la intubación ha sido rápida, sonda nasogástrica a la primera…saturación del 99%, el oxígeno inunda su sangre, hay esperanzas.

“¡Venga vamos, venga sal de ahí!” susurra una compañera técnico al oído del chico.

“Ha entrado en fibrilación”, descarga y no hay respuesta, antes de iniciar masaje otra descarga, aquella bendita descarga de última hora que trae la vida…Taquicardia sinusal, ritmo rápido, ritmo de vida.

¡Va a salir!
Otra vía del 20 en brazo izquierdo e iniciamos traslado.

Al salir de aquel cuarto una chica de 12 años lloraba, era la hermana, lloraba y no hablaba porque apenas llevaba 3 meses en España.

A la llegada, Tensión de 100/59, frecuencia cardíaca de 95, temperatura de 36, glucemia de 100 y saturaba al 99%
Aquel niño estable peleaba contra el tubo, “buena señal”…sedación tras valoración y queda ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos.

Tras una semana aquel chico musulmán que sólo llevaba tres meses en España fue dado de alta sin secuelas.

¡Tocó ganar, gracias a aquel socorrista, gracias al equipo, tocó ganar!

Y así otra batalla y así una profesión.


Y nuestras bombas vencerán, por dignidad, por humanidad, por valentía vencerán…

¡Ante las de los miserables serán nuestras bombas las que vencerán!

Nosotros también usamos bombas, bombas de infusión, bombas que transfunden vida…

¡Esa misma vida que aquellos quieren arrebatarnos y nosotros peleamos por conservar!

¡Y nuestras bombas vencerán, aunque no siempre salvemos esa vida, vencerán por humanidad, por dignidad, porque somos más y más valientes, porque vamos de cara a luchar, nuestras bombas vencerán!

Y nuestras bombas perfundieron analgesia, sangre, sedación…aquello que hizo más llevadero el dolor, robaron vidas a la muerte…

Queda dolor, dolor por la pérdida, dolor emocional, dolor de corazón que ninguna bomba mitigará, sólo el tiempo, las palabras, sólo el cariño ayudará…

Y hoy nuestras bombas vuelven a la calle, quizá alguna de ellas algún día inyecte vida a uno de esos asesinos que tanto desprecian la ajena.

¡Y ahí la virtud de esta profesión que defiende al que sufre sin atender a creencias políticas o religión que profesa!

¡Y hoy me siento orgulloso de nuestras bombas, de nuestros compañeros que a pie de batalla estuvieron, desde aquí mi respeto y admiración!

PD: ¡Ojalá este post llegue lejos y le pegue en la puta boca a alguno de estos desgraciados (perdón por la expresión) y se entere que sus ganas de morir nunca superarán nuestras ganas de vivir! 

¡Y así otra batalla y así una profesión!

 

 

Otras historias en el blog albertols.com

 

 

Hoy dando un paseo encontré una enciclopedia en un contenedor de basura…
Permíteme este relato que se me vino a la cabeza, quizá te suene…
Eran los años 70 cuando un trajeado vendedor tocó en la puerta de aquel precioso pisito de dos millones, las afueras de la ciudad se habían convertido en barrios vivos, matrimonios jóvenes venidos del pueblo con niños saltarines!

Tras una hora de búsquedas y exaltación de las virtudes que suponía tener en la mano “toda la información que el mundo había ido fabricando a lo largo de millones de años”…el vendedor vendió.
El padre decidió que en aquella preciosa enciclopedia se encontraba todo aquello que él no tuvo la suerte de aprender, apenas fue a la escuela rural. Su hijo tendría otra oportunidad, sería jefe de línea en la fábrica y sin duda aquella compra a plazos sería la clave.
Era tarde tras el café cuando la madre terminó de colocar el tomo número 12 en el estante central de su precioso mueble bar de su precioso piso de su nuevo barrio!
Piso, coche, mueble bar y enciclopedia fueron pagados en cómodos plazos…

Y la enciclopedia se decía a si misma que alguien, algún día, vendría a visitarla más en profundidad. Cada sábado de mañana le pasaban el plumero y cada día más y más fotos de bautizos, comuniones, bodas y nietos la acosaban, perdía espacio, perdía protagonismo. Ya no era el centro de las miradas, se estaba convirtiendo en un estorbo y ella lo sabía, el fin de acercaba!
Y vino un cacharro de luces parpadeantes al estante de al lado, todos le adoraban, a través de él se “conectaban al mundo” decían los hijos!
Y vino otro cacharro, uno diabólico que tenía a niños y mayores enganchados horas y horas matando marcianos…
Y los años pasaron y el brillo de su portada quedó atrás al tiempo que el amarillo aparecía en sus hojas vírgenes.
Y nadie vino a su visita…
Y el piso se fue vaciando y un nieto tuvo la idea! Al fin alguien la abría, un rotulador rosa y dos hojas garabateadas fue el fruto de aquella visita…triste bagaje se dijo.

Y murió el padre. Y un canario vino a ocupar el estante de al lado, hacía compañía a “La Wendy”, aquella simpática muñeca recuerdo de la mili del hijo mayor en Regulares de Ceuta…El torito y la flamenca hacía años que fueron desmembrados por nietos inapetentes y voraces destructores de la vieja decoración del viejo pisito de los abuelos.
Y las fotos cambiaron, el silencio se hacía más y más agudo…el polvo se acumulaba y el olor a tristeza se impuso en aquel pisito de dos millones!
Y murió ella…
Y al fin alguien venía a abrir de nuevo aquel tomo número 12, era el albañil que hacía la reforma…”Qué chulada” dijo tras un ojeo rápido y lanzarlo al contenedor del olvido…
Y fue ahí, justo ahí cuando hoy me contó su historia, tras abrir ese tomo número 12, me contó esto y mil cosas más que guardaré junto con él en otro mueble sin bar, este moderno y repleto de libros leídos casi todos. Hasta que otro albañil lo condene a otro contenedor o quizá a otro mueble con o sin bar de un precioso pisito de las afueras…

Un hombre asesinó a una mujer.
Una muerte condenada, un asesino de corazón negro, una mujer de alma roja que dejó dispersa por aquel salón…
Era primavera, había llovido y aquella mañana de martes, era martes y no era 13, martes cualquiera de mercadillo en un pueblo cualquiera.
Ajustábamos el respirador, fallaba el anclaje, ambulancia revisada.

Sonó el teléfono, un precipitado en vía pública y las sirenas…
La gente brazos en alto nos alertaba que era al final, al final de aquella calle sin salida.
Varón de unos 35 años en decúbito lateral izquierdo, consciente y orientado se dio la vuelta nada más oír nuestra llegada.

Se ha tirado de aquella ventana, un segundo piso y se ha golpeado con la barandilla de la rampa de acceso, comenta una vecina de mandil negro y muy dispuesta a ayudar…
Revisión rápida de trauma, sangrado abundante en tórax y abdomen que tras cortar camisa deja al descubierto tres heridas incisas por arma blanca: epigastrio de unos 4 centímetros, hemitórax izquierdo entre sexta – séptima costilla línea media clavicular de unos 3 centímetros y que no respira, por último una de unos 5 centímetros en flanco izquierdo.

Posible fractura pierna izquierda, erosiones varias, no TCE, y resto sin hallazgos.

T/A 130/75, Fc 77 lxm, respiratoria de 18 rpm, afebril, normoglucémico, pupilas isocóricas medias reactivas, movilidad de extremidades conservada, no signos de hipovolemia, abdomen depresible y blando.

Comprensión de heridas, collarín, férula en pierna, vía del 18, cuchara al colchón y camilla dentro de la ambulancia.

Tocan a la puerta y un policía local nos alerta de que la mujer no aparece y los vecinos oyeron ruidos de pelea…
No entréis me dice con mirada fija, no entréis, ya no hace falta que entréis repite…
Al minuto subíamos por las escaleras al tiempo que un cerrajero abría la dichosa puerta, aquella puerta tras la cual había dejado su alma una chica de 34 años, su alma dispersa en color rojo que impregnaba todo…tras el sofá la mujer por la que nada pudimos hacer…Se había defendido, había luchado y el sofá fue su último refugio…
Recuerdo rabia contenida al abrir la ambulancia y recuerdo la mano de la médico en mi hombro, una mano que puso las cosas en su sitio, somos sanitarios creo que quiso decir con aquella mano, aquella mirada de calma.
Al intentar cogerle una segunda vía retiró la mano en un gesto de dolor, “Mátame” me escupió a la cara…fue un micro segundo, no dudé, creo que no dudé, pero ¿Y si hubiese dudado?..
Cogí la vía, le pasamos 75 microgramos de Fentanilo y tras comprobar que las heridas no sangraban, paciente estable iniciamos traslado…

“Quiero morir”, repetía una y mil veces…yo escribía, yo redactaba la historia de enfermería…
Año y medio después fue condenado a 25 años de cárcel por asesinato, violencia de género en forma de corazón ennegrecido que derramó la vida de una inocente en aquel salón de aquella calle sin salida.
Si me lees, a ti asesino condenado, y sin rabia ni rencor te digo, no te di el gusto de aliviar tu “sufrimiento” en aquel momento, no te di el gusto de ennegrecer mi corazón por aliviar el tuyo!
No lo hice, no lo haré…
Y así otra batalla y así una profesión

Carta de un enfermero a un Ángel.

“Hola Blanca hoy hace tres años y necesitaba escribirte estas letras

Hoy lloré 

Hoy Lloré, volví a llorar y no me da vergüenza…

Quiero que sepas …

Naciste condenada, un síndrome de muerte te había tocado en suerte, pero te aferraste a la vida, esa vida que te prometía llegar a adolescente.


Aquella noche sonó el Tlf. y aquel maldito aviso decía que tu corazoncito se paraba…

Corrimos, creo que salté de la ambulancia en marcha.


La Lucha


Tu añito de vida peleaba por seguir adelante, te ayudamos e incluso 

abriste los ojos y nos regalaste unos minutos de ilusión

¡Ilusión, qué poco nos duró aquella ilusión!

Peleamos, hicimos todo lo humano durante aquella hora …y perdimos …Eran las 00:05 del día 03/08/14


Creo que nunca deseé tanto ser Superhéroe para devolverte a la vida, pero la realidad nos machacó con su versión más dura…


Tu padre


Ningún padre merece ver morir a un hijo…

Un hombre valiente nos dio una lección de entereza y humanidad, te cogió en brazos, te despediste de tu hermana gemela y nos diste un beso, mis lágrimas mojaron tu mejilla.


Nos pidió reponernos, secar lágrimas para al salir por la puerta dar la misma oportunidad que te habíamos dado a ti, otra oportunidad a otro niño que la pudiese necesitar, esta oportunidad que ha tenido mi Ángel dijo…aún siento el nudo que me ahoga el aliento.

Aquella noche Jorge se salvó de un accidente, hoy tiene una preciosa niña…Angélica…creo en los Ángeles…


Tu corazoncito


Tu corazón se rompió y parte de mi alma quedó en aquel cuartito rosa.

Quiero que sepas, no fuiste mi hija, siempre serás parte de mi vida.

Quiero que sepas que hoy lloré, volví a llorar con tu recuerdo volví a llorar

Quiero que sepas que aquel enfermero que lloró sobre tu cuna te recuerda y te llevará en su corazón hasta el día que se rompa …quizá en algún cuartito rosa…”


Blanca DEP 02/08/14


PD: Esta carta te la escribí el año pasado, ha pasado un año y han pasado muchas cosas, desde entonces han pasado muchas cosas…

Fueron estas letras las que me empujaron a contar otras experiencias, otras batallas, unas por desgracia perdidas, como la tuya, otras muchas ganadas. En este y en los dos años anteriores no has dejado de estar presente en mí, en mi corazón y en mi cabeza.


Un día pasé por tu pueblo, pasé cerca de tu casa, con lágrimas en los ojos estuve tentado de parar, buscar a tu padre y darle un abrazo, decirle lo mucho que me enseñó aquella noche y lo mucho que aún te recuerdo…Lo mucho, que aquella última hora tuya ha aportado a mi vida.

Hoy me despido hasta el año que viene, no dudes que volveré y durante estos 12 meses seguirás aquí, ¡aquí a mi lado, aquí en mi corazón! “


Nota: Por motivos de privacidad cambié, como siempre hago, nombres y datos clínicos.







Y se le olvidó respirar y se le olvidó latir…
Te damos aire, te damos electricidad, ¡te metemos drogas en vena que te enganchan a la vida!

Si se te olvida respirar te damos aire…
¡Y se le olvidó…el maldito infarto le paró corazón y pulmones!

Era lunes y hacía la compra, era verano y compraba fruta…

Me siento mal dijo al dependiente, se apoyó en un taburete, vomitó en sus zapatos y pidió un pañuelo para secarse ese sudor que le caía a chorros…
Un dolor intenso, una losa aplastaba su pecho, le faltaba el aire y en un momento dijo entre ahogo “Me muero”.

Eran las 12:15 cuando una cajera nos abría la puerta de la tienda cerrada.

¡Inconsciente, sin pulso…Está en parada!

El equipo se puso en marcha, sin palabras de por medio, inciamos masaje cardíaco, el monitor nos decía que había actividad eléctrica sin pulso…

De silla al suelo en decúbito supino, retiramos dentadura postiza, Vía del 18 dorso mano izquierda, guedel del 5, tubo del 20, nasogástrica del 18…

La adrenalina cada 3 minutos, alternados en masaje el sudor de nuestras frentes al suelo…el ritmo eléctrico pasa a fibrilación ventricular y la primera descarga del monitor…continuamos masaje

Más adrenalina, Bicarbonato 1 Molar…

Tercera desfibrilación y el ritmo pasa a sinusal, paso normal que permite vivir…

Tendrá otra oportunidad comenta el médico, es joven y no tiene antecedentes, según comenta su hijo que había acudido alertado por un vecino, lloraba, su hijo de 20 años lloraba…

Traslado a hospital, tras 24 horas en cuidados intensivos y un paso por hemodinámica, que le coloca 2 stent en sus estrechas y atoradas coronarias, le devuelven a una vida “normal”, una vida de 51 años cuyo reloj se puso a cero aquella mañana de verano.
“Dejé el dichoso tabaco y he perdido 20 kilos”, nos comenta unos meses más tarde cuando nos reconoció y vino a darnos unas gracias, unas gracias de corazón dijo, de ese que un día olvidó latir…Era un día que comíamos en el restaurante que hay junto a aquella tienda donde un día de verano olvidó latir, olvidó respirar…
En nuestra oficina te damos aire, te damos electricidad que te enganchan a la vida!
Y así otra batalla y así una profesión!

A veces la línea dejó de latir, la vida se fue dibujada en ese monitor y sólo nos quedó un adiós, buen viaje…
Cuida tus palabras, mima tus silencios…

A veces me faltaron palabras, cuando una vida se nos fue de las manos tras mucho sudor y esfuerzo, poco se podía decir…Un Lo Siento y vuelta al silencio.
Y vino el silencio…

Serás lo que hagas, digas o calles…

A veces la fuerza de las palabras supera la realidad de la acción.
A veces las palabras acarician un miocardio.
A veces las palabras arañan un alma.
A veces las palabras derriban muros, a veces los construyen
A veces ganan guerras y a veces las inician.
A veces marcan el principio, a veces su ausencia el fin.
A veces debí callar, aquello que no supe entender, nunca debí hablar.
A veces sólo a veces y siempre, sólo siempre, mide tus palabras, mide más tus silencios.

AlbertoLS